Electricidad
La especialidad de Electricidad está orientada a las actividades de distribución de energía eléctrica hacia los puntos de consumo, con un enfoque específico en las instalaciones que permiten su correcta recepción y utilización. Este campo profesional mantiene una estrecha relación con la dinámica económica del sector de la construcción, las energías renovables no convencionales y múltiples áreas productivas.
Un aspecto clave de esta especialidad es su carácter transversal: la formación en electricidad abre oportunidades laborales en prácticamente todos los sectores productivos y de servicios. Desde la minería, la industria en general, empresas de generación, transmisión y distribución eléctrica, hasta edificios, centros comerciales, hospitales, viviendas y todo tipo de infraestructura. Allí donde se requiera energía, un técnico electricista calificado será fundamental.
El objetivo de esta formación es preparar técnicos de nivel medio capaces de incorporarse a los primeros peldaños de la jerarquía ocupacional de especialistas en electricidad, con la proyección de continuar estudios en instituciones de educación superior y ampliar sus competencias técnicas.

Quienes egresen estarán en condiciones de desempeñarse como instaladores eléctricos en domicilios, oficinas y empresas pequeñas que operen en baja tensión (máximo 10 kW de potencia total), siempre que obtengan la licencia clase D otorgada por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles. Asimismo, podrán ejercer como ayudantes de mantenimiento eléctrico en empresas de cualquier rubro que utilicen energía de baja tensión en sus procesos productivos, tanto a nivel nacional como internacional, contribuyendo siempre a un trabajo seguro y a la preservación del medio ambiente.
La especialidad de Electricidad no solo forma profesionales técnicos: forma soluciones humanas indispensables para el desarrollo de la sociedad moderna.